Acústicas típicas
Sala con atenuación normal
Una sala con atenuación normal ofrece una atenuación media de reflexiones. En ellas, las moquetas, cortinas o los techos acústicos especiales tienen un efecto positivo. Cuando las reflexiones acústicas en la sala están reducidas, los micrófonos captan menos "ruidos perturbadores" - la inteligibilidad de la voz es aquí la mayor.
Sala con sonido amplificado
Si en la sala la voz se amplifica con altavoces, esta señal puede volver al micrófono, provocando eco o, en el peor de los casos, retroalimentación acústica. Este efecto se puede reducir utilizando micrófonos con características direccionales más marcadas.
Salas grandes con eco – Salas de acústica complicada
Cuanto mayor es la sala, mayor es la probabilidad de que se produzcan perturbaciones acústicas por reflexiones o por el sonido proveniente de los altavoces. Si además hay mucha superficie lisa, como frontales de vidrio o suelos lisos, el escenario acústico se presenta muy complicado. En este caso, solo los micrófonos direccionalmente muy marcados, como el ME 36, pueden asegurar la inteligibilidad de la voz.
